A simple vista, dos cojines pueden verse incluso sentirse muy parecidos. Ambos tiene una tela agradable, cierre y relleno.

Sin embargo, detrás de ellos existe un proceso completamente distinto.

Y esa diferencia comienza mucho antes de que alguien corte la tela.


La historia empieza en el telar 


Existe un mundo enorme detrás de un textil.

Hay telas diseñadas exclusivamente para producción industrial masiva, pensadas para fabricar decenas o cientos de miles de unidades.

Y existen textiles desarrollados por pequeños telares, diseñadores textiles o casas especializadas que producen colecciones limitadas, muchas veces con fibras naturales, mezclas complejas, acabados especiales y procesos que requieren mucho más tiempo.


No es solo una diferencia estética.

Es una diferencia en el origen, en la calidad de la fibra, en la densidad del tejido, en la resistencia al uso, en la estabilidad del color y en la manera como la tela envejece con los años.


Una buena tela no solo se ve diferente, se siente diferente y sobre todo permanece estable por mucho más tiempo.


La lógica de la producción masiva 


Gran parte de los cojines que encontramos en tiendas por departamento provienen de enormes fábricas ubicadas principalmente en India, China, Pakistán, Bangladesh o Vietnam.

Esto no significa que sean malos, simplemente responden a otro modelo de producción.


Una misma fábrica, puede producir decenas de miles de cojines exactamente iguales para distintas marcas en el mundo.


La economía de escala hace posible que los costos disminuyan enormemente.

  • Compra toneladas de tela
  • Produce miles de metros idénticos
  • Corta cientos de piezas al mismo tiempo
  • Automatiza gran parte de la confección 
  • Distribuye el costo entre miles de unidades 


Cuando una empresa fabrica 50,000 0 100,000 unidades del mismo exacto cojín el costo disminuye considerablemente, ese es precisamente el objetivo.



El otro camino: manufacturar poco para cuidar cada detalle 

Los talleres independientes funcionamos de una manera distinta.

  • No compramos telas por toneladas.
  • Seleccionamos colección por colección a pedido y a medida.
  • Trabajamos con textiles europeos, americanos o de pequeños fabricantes especializados.


Esto significa que, cuando una colección termina, probablemente no vuelva a existir.


  • Cada colección requiere tiempo en sus detalles y acabados.
  • Cada combinación de color se piensa.
  • Cada composición se prueba sobre un sofá real.


No existe una línea de producción que haga 10,000 unidades por hora.

Existe una persona analizando las posible propuestas para un cliente,  decidiendo y luego creando a medida una colección con nombre propio en una elaboración casi artesanal.


La exclusividad también tiene un valor 


Hay otro detalle que muchas veces pasa desapercibido.

Cuando compras un cojín producido masivamente, es muy probable que miles de hogares tengan exactamente el mismo. Pero algunas personas buscan justamente lo contrario.

  • Quieren que su casa refleje su personalidad.
  • Quieren textiles difíciles de encontrar.
  • Quieren combinaciones y acabados que no aparezcan en cada tienda.


No buscan únicamente decorar, buscan construir un espacio que refleje su identidad.


Diseñar una composición también es parte del trabajo


Un cojín rara vez trabaja solo.

Lo que realmente transforma un ambiente es la composición completa.

  • El equilibrio entre tamaños.
  • Las texturas.
  • Los colores.
  • Los materiales.
  • La forma en que dialogan y se integran con el espacio.


ESTO REQUIERE DE EXPERIENCIA y muchas veces esa asesoría forma parte del proceso sin que el cliente la perciba como un costo adicional.


Comprar menos, pero mejor


Quizá la diferencia más importante no está en el precio, está en el tiempo.

Un objeto bien elaborado y de alta calidad, suele acompañarnos años.

Resiste mejor el uso, mantiene mejor su forma y sigue aportando belleza muchos años después de que otros productos han tenido que ser reemplazados.

No siempre se trata de comprar más, muchas veces se trata de elegir piezas que valga la pena conservar.


Detrás de cada pieza hay historia


Cuando eliges una marca local también apoyas algo que no aparece en la etiqueta.

Respaldas oficios, contribuyes a que exista diseño independiente, permites que pequeños talleres continúen creando y ayudas a que la mano especializada y artesanal no desaparezca frente a la producción masiva.


Cada pieza representa horas de trabajo, experiencia, detalle, y decisiones tomadas por personas y no únicamente por máquinas.


El verdadero lujo no es el precio. Es la permanencia 


Vivimos rodeados de objetos pensados para ser reemplazados .

En cambio, un buen textil está pensado para quedarse, para acompañar una casa durante años, para cambiar de ambiente cuando remodelamos, para seguir siendo actual porque fue elegido con intención y no siguiendo una moda pasajera.


En Cojines y Caminos no buscamos llenar una sala de cojines

Buscamos crear composiciones que sigan emocionando en el tiempo por calidad y belleza.

Y quizá esa sea la diferencia más importante de todas.


Aquí les dejo una guía que estoy segura ayudará a elegir muchos mejor los textiles para sus hogares.


¡Nos vemos!

Carina Rivarola

Cojines y Caminos